Obra de Miguel Pinto
Vacas
En esta obra el pintor vuelve sobre el motivo de las vacas para llevarlo aún más lejos hacia la síntesis y la estilización##. Tres reses tumbadas se disponen en franjas superpuestas, encadenadas por un dibujo ondulante que hace que las formas fluyan de un cuerpo a otro, como si todo el conjunto fuera un único organismo rítmico.
La reducción de detalles anatómicos y la gama restringida de grises, blancos y negros, contrastada con los verdes y ocres del fondo, convierten a los animales en volúmenes casi abstractos, a medio camino entre figura y signo. Sobre este escenario de campos esquemáticos, las vacas parecen flotar y descansar a la vez, generando una atmósfera de quietud intensa pero llena de movimiento interno, característica de la etapa más subjetiva del artista.
La reducción de detalles anatómicos y la gama restringida de grises, blancos y negros, contrastada con los verdes y ocres del fondo, convierten a los animales en volúmenes casi abstractos, a medio camino entre figura y signo. Sobre este escenario de campos esquemáticos, las vacas parecen flotar y descansar a la vez, generando una atmósfera de quietud intensa pero llena de movimiento interno, característica de la etapa más subjetiva del artista.